viernes, 26 de marzo de 2010

Emprendimiento en le Academia.

El profesor Randy Pausch diagnosticado con cáncer terminal a sus 47 años, dio una conferencia que llamó: “La última Clase”. En esta, fueron 3 conceptos los que despertaron mi interés. El primero donde se sugería que todos debemos alcanzar nuestros sueños de la infancia. El segundo, donde la vida pone barreras para hacernos ver cuan desesperadamente deseamos algo. Y el tercero, que era profesor universitario porque decidió apoyar a otros a cumplir sus metas.

El profesor Pausch fue un emprendedor, pero uno diferente. Pausch fue lo que se llama un emprendedor social. El emprendedor social es aquella persona que genera nuevas ideas que pueden influir a una sociedad. También es aquel que rompe paradigmas e impulsa a otros a crear nuevas soluciones sobre varias temáticas así como es el que descubre talentos ocultos en las personas y fomenta la conversión de pensamientos en acciones.

En otro sentido, el emprendedor empresarial es una persona extraordinaria, inquieta e insatisfecha que con su talento puede cambiar al mundo a través de la creación de nuevos productos, nuevos servicios, nuevas tecnologías o nuevas industrias. El emprendedor empresarial es el que toma riesgos y se esfuerza en plasmar sus ideas en algo comerciable. Usualmente el emprendedor empresarial necesita de un socio operativo o una institución que maximice sus capacidades con herramientas como el uso de los llamados planes de negocios.

Al comparar estas dos ideas sobre los emprendedores, quise definir en que tipo de emprendedor debería encajar el profesor universitario. Quizá debería ser un emprendedor empresarial para enseñar a sus alumnos en base de su propia experiencia? O debería ser un emprendedor social, creador, gestionar y desarrollador de conocimiento para maximizar los talentos de sus estudiantes?

Después de meditarlo, mi respuesta fue, como las que encuentro en varios de los exámenes de mis alumnos, DEPENDE. No es posible pensar en un profesor universitario encasillado en una u otra forma de emprendimiento. Existen profesores que jamás han hecho empresa y dictan extraordinarias cátedras de gestión empresarial y muchos otros, con años de experiencia manejando empresas que dan fantásticas lecciones administrativas.

En lo que deberíamos estar de acuerdo es en que el profesor universitario debe ser un emprendedor y ser suficientemente flexible para moverse entre las dos definiciones. El profesor universitario es un emprendedor social que impulsa a otros a desarrollar empresas, pero también debe estar ligado de alguna forma con el mercado, convirtiéndose en un emprendedor empresarial para beneficio de sus alumnos. También debemos estar de acuerdo que en el siglo 21 la misión de los profesores es impulsar a sus alumnos a ser algún tipo de emprendedor, bajo la premisa que no existe idea descabellada. Muchas universidades ya no trabajan solamente en incubación de empresas, sino en el desarrollo de incubadoras de ideas. La idea es el primer pasó para algo grade.


Manejando el emprendimiento podemos pensar que podemos llegar a un crecimiento económico y social en medianos plazos, como lo sugiere la CDTI de España que comenta que apostar en emprendimiento e innovación puede generar a un país un incremento del 16% de productividad, un 18% en la capacidad exportadora y un crecimiento de mercado del 10%.

Volviendo al Profesor Pausch, creo que esta claro que el fue un emprendedor, pero que se movió dentro de los dos conceptos. Fue emprendedor empresarial apoyando a la creación de productos innovadores como los de Walt Disney Imagineering así como fue social impulsando a cientos de estudiantes a crear, producir y comercializar sus sueños, en parques tecnológicos alrededor del mundo.